García de Pou renueva su colaboración con WeForest en proyectos de restauración forestal en Brasil y Malawi

Los bosques no son solo un paisaje. Son sistemas vivos que sostienen la biodiversidad, regulan el clima y hacen posible la vida tal como la conocemos. De ellos dependen el agua, el alimento y el equilibrio de nuestro entorno. Con esta visión, en García de Pou renovamos nuestra colaboración con la ONG WeForest, dando continuidad a un compromiso iniciado en 2023 con la restauración de ecosistemas forestales amenazados. Hoy seguimos avanzando en este camino, sumándonos a dos nuevos proyectos en Tietê (Brasil) y Mount Mulanje (Malawi), con el objetivo de contribuir a restaurar ecosistemas en peligro y generar un impacto positivo a largo plazo.

 

Tietê (Brasil)

En el estado de São Paulo, el río Tietê atraviesa el bosque atlántico, uno de los ecosistemas más ricos del planeta, pero también uno de los más fragmentados. En este contexto, el trabajo que se está desarrollando consiste en unir estas islas de árboles. El foco está en recuperar la continuidad de los bosques que conforman este ecosistema: restaurar las riberas del río y reconectar los fragmentos aislados, creando corredores ecológicos que permitan que la fauna y la flora vuelvan a desplazarse y desarrollarse de forma natural.

Tietê 2021-2024. ©AES

 

Al mismo tiempo, se están impulsando nuevas formas de restauración más sostenibles, reduciendo el uso de herbicidas y apostando por soluciones que favorezcan la regeneración natural del ecosistema. Es un proceso progresivo que busca no solo recuperar la cobertura forestal, sino también restablecer el equilibrio ecológico del territorio.

 

 

Mount Mulanje (Malawi)

El otro proyecto al que nos sumamos está en África. En el sur de Malawi se encuentra Mount Mulanje, un enclave único por su biodiversidad, pero también un territorio donde la presión sobre los recursos naturales es muy alta. Aquí, el enfoque del proyecto combina restauración ambiental y desarrollo local. Se está trabajando en la recuperación de bosques de miombo (un tipo de bosque africano característico de la región), al tiempo que se protegen zonas de montaña y especies endémicas como el cedro de Mulanje, clave para este ecosistema.

 

Pero el verdadero motor del proyecto está en las personas. Se está formando a las comunidades locales en gestión forestal para que desarrollen alternativas económicas sostenibles. El objetivo es reducir su dependencia de los recursos del bosque y construir un modelo que permita conservarlo a largo plazo. Porque, en este contexto, la restauración solo es posible si va de la mano de quienes viven en el territorio.

©Ruben Foquet
Mount Mulanje ©Ruben Foquet

 

Acción y no palabras

Aunque se desarrollan en distintos continentes, ambos proyectos parten de la misma idea: restaurar un bosque no es solo plantar árboles, sino recuperar dinámicas naturales, reconstruir el equilibrio perdido y replantear la relación entre las personas y su territorio.

Con esta nueva colaboración con WeForest, seguimos apostando por contribuir, desde nuestra acción, a un modelo más sostenible. Lo hacemos apoyando proyectos rigurosos como estos, con capacidad de generar un impacto real y un retorno a largo plazo para todos. (Puede hacerse un seguimiento de ambos proyectos consultando los informes actualizados de Tietê y Mount Mulanje).

El compromiso medioambiental no se mide con palabras, sino con acciones concretas. Y en García de Pou creemos que esta es una de ellas.